domingo, 30 de noviembre de 2014

Carta abierta a Pablo Iglesias




Querido Pablo:
Está claro que soplan nuevos aires. Queremos dejar atrás unos años muy negros en los que la grave crisis económica ha ahogado la economía de muchas familias de clase media. Hemos contemplado con impotencia como aumentaba el desempleo a la vez que los bancos desahuciaban a familias enteras de sus casas, incluidos niños de pecho, al no poder hacer frente a sus hipotecas.
Mientras tanto, nuestro gobierno se gastaba el dinero europeo del rescate en sacar a flote a los bancos y cajas arruinados por la gestión desleal, cuando no claramente fraudulenta e incluso delictiva de muchos de sus directivos, y trataban de encubrir, aunque de forma muy torpe, todo hay que decirlo, los incesantes escándalos de corrupción política que continúan salpicando la actualidad día tras día. Muchos ciudadanos comenzamos a sentirnos entonces indignados e impotentes casi a partes iguales. De ese inmenso sentimiento de frustración surgió el movimiento del 15-M, fuente principal de la que bebéis.
Tú y la formación Podemos habéis abierto un nuevo camino de esperanza a una sociedad que parecía encontrarse en una encrucijada sin salida. Ya solo por eso merecéis un voto de confianza. Los partidos tradicionales no hacen más que tacharos de locos, ingenuos, rojos y trasnochados, pero el pueblo os ama porque representáis algo diferente y nuevo en contraposición  a lo antiguo (el régimen del 78 en palabras vuestras) que muchos pensamos que está totalmente corrompido. Poco importa ya si la corrupción actual tienen su origen en la forma en que tuvo lugar la transición o se ha generado poco a poco en el seno de un sistema al que se han ido eliminando los controles uno por uno, comenzando por la separación de poderes, a la cual, por otra parte, sería necesario volver cuanto antes.
Yo, y muchos más, sabemos, que cuando gobernéis, si es que lo hacéis,  los poderes fácticos os van a poner muchas trabas, que quizás nunca podáis realizar vuestro programa ni siquiera a un 25% del total. Pero eso no importa tanto como que permanezcáis siempre puros en vuestros ideales políticos y no defraudéis al pueblo que ha depositado su fe en vosotros. No soportaríamos, ya veís que me incluyo, otro desencanto similar al de 82, cuando el primer gobierno de Felipe González dio al traste con la ilusión de todo un país. ¡Por favor, que no se repita la historia!

2 comentarios:

Mª Jesús Such dijo...

Así esperamos much@s. Yo lucharé cuanto pueda por conseguirlo. Besos.

Avelina Chinchilla Rodríguez dijo...

A mi me da un poco de niedo la expectativa que se está creando. Demasiado bueno para ser verdad